Un nuevo dia comenzaba en la pequeña aldea de no mas de 200 personas que se encontraba cerca del gran oceano azul,las olas se rompian contra los riscos del alcantilado que se alzaba sobre aquella enorme masa acuatica permitiendo asi poder contemplar una hermosa vista formada por la union del ancho y profundo mar cn el vasto y azulado cielo.
La aldea en cuestion no era muy grande,tenian lo suficiente para vivir,la mayoria eran casi todo ganaderos y pescadores,aunque tambien habia algunos pocos que tenian tierras para cultivar.La aldea vecina estaba a un par de dias a galope,y alli enviaban a sus mejores jinetes cada semana para comerciar y traer todo aquello que no cnseguian en su aldea.La verdad si no fuese por los constantes ataques de los barbaros de las montañas colindantes ,la aldea seguiria creciendo.Sin embargo cada vez que estos asesinos atacaban acababan con los varones mas fuertes,secuestraban a algunas mujeres y cogian a los niños que luego o bien eran sus esclavos o bien los entrenaban para convertirlos a su causa.Hacia ya bastantes meses que no se sabia de los barbaros,tal vez se habian cansado de las tierras,tal vez se habian ido a guerrear entre las diferentes tribus que componian su vasto ejercito comm era su costumbre,tal vez....que bien sonaba ese "tal vez",se decian para si los aldeanos.
Tan pronto como el calido sol aparecio y alumbraba con sus tenues rayos de luz la aldea se oyo en la lejania el grito de guerra de los barbaros,pero esta vez era distinto.No era una banda de 20 o 30 hombres esta vez era una compañia o una legion formada por un centenar de ellos.Lo mas extraño era que por una vez tenian estandarte,era un dragon negro siendo abatido por un barbaro enorme con un hacha a dos manos.Hacia siglos que los dragones habian dejado de ser vistos,y nadie sabia el poruqe habia ocurrido esto.Bien por casualidad o bien algun macabro deseo de algun dios oscuro de los barbaros,la aldea q estaban a punto de atacar era descendiente de una antigua orden que adoraba a los dragones,porque los consideraba como las criaturas mas magnificas jamas creadas.Alguien habia conseguido al fin alcanzar el poder y mantenia bajo su mando a todos los barbaros,y habia decidido por lo visto conseguir un lugar donde establecerse,seguramente habia enviado a el resto de su ejercito a las demas aldeas para asi asestar un golpe contundente y no dar tiempo de reaccion a los defensores.
Las mujeres cogian a sus hijos y se escondian en las casas,esperando a que algo o alguien les salvase,los hombres jovenes intentaban plantarles cara a los barbaros,pero no estaban tan versados como ellos en el arte de la guerra.Las casas de paja ardian ante las antorchas tiradas por los barbaros,chillidos de dolor y olor a carne quemada era lo que mejor se apreciaba.Tan solo habia un punto en toda aquella aldea que parecia intacto,era la zona del jefe de la aldea,que ya habia perdido a su mujer y a sus dos hijos hacia años,y luchaba ferozmente.Habia matado al portador del estandarte y lo estaba usando como arma contra los atacantes,a pesar de lo dificultoso que esto era.El jefe seguia recordando las costumbres de la antigua orden a al que pertenecia y por eso habia acabado con aquel barbaro.Por llevar una muestra burlona y siniestra de la muerte de un ser que jamas deberia haber desaparecido.Pronto se hizo un cerco alrededor del jefe de la aldea y los barbaros se reian al ver como intentaba defenderse,de pronto cesaron las risas y un barbaro enorme que acababa de llegar a caballo,desmonto y se dirijio hacia el aldeano tembloroso debido al esfuerzo y cansado.
El barbaro,mirando al aldeano desafiante,dijo:
"Devuelve mi estandarte y me encargare personalmente de que no sufras al morir por tu valentia, ya que nada puedes hacer en contra de alguien como yo,que acabe con el ultimo de los dragones.Yo dominare a todo el mundo y sere su emperador y todos me adoraran como antiguamente se hacia a esas viejas sierpes ya extintas.No olvides mi nombre,pues yo soy Hellscrow el matador de dragones."
"Como puedes vanagloriarte ante semejante atrocidad?"-Respondio el aldeano."Mataste a la ultima de estas criaturas,exhibes un sobrenombre q hace un par de siglos q te hubiese costado la vida a manos de los dragones y no cntento cn ello pretendes acabar cn la libertad de los hombres cmparandote cn los dragones.Yo morire,pero el estandarte tendras q arrebatarmelo de mis manos muertas".
Y diciendo esto el aldeano se abalanzo cntra su enorme contrincante,el barbaro con un rapido movimiento paro con un sola mano el estandarte que iba dirigido a su musculoso pecho mientras que con la otra propino un puñetazo en el estomago del aldeano que se desplomo boca arriba.
El caudillo barbaro alza el reconquistado estandarte y mira hacia el cielo, y es entonces cuando rostro se petrifica y sus ojos parecen salirse de las cuencas.Las suave risa del aldeano se comienza a oir mientras comienza decir en voz alta:
"Y los dragones despertaron
y su rugido traspasó las fronteras.
Volvieron a volar, hermosos
y temibles bajo la luz del Sol,
y los humanos comprendieron
que no eran los dueños de la Tierra"
Y mientras el jefe de la aldea se desmayaba pronunciando este antiguo verso,observo el cielo azul y alli vio al grupo de dragones que estaban a punto de acabar con los sueños de conquista y dominacion de Hellscrow...
martes, 30 de octubre de 2007
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